Fuego, tinta, sueños.

viernes, 31 de octubre de 2014

TUyo.

Yo. Yo que he luchado, que he enseñado los dientes hasta morderme.
Tú, que has herido,
(Heridas que duelen hasta que dejas de prestarlas atención)
que has jugado, que has conseguido enloquecerme, entristecerme.
Yo. Pelea. Furia. Fe. En. Ti.
La fe no hace más que mover montañas que me empeñaba en anclar a un paisaje tras mi ventana.
Tú, inútil sensación de soledad, lobo solitario, devorasentimientos.

Yo no soy tú. Pero Tú tienes todo lo que soy yo. Y yo, yo ya no soy nada.

martes, 21 de octubre de 2014

..Y pérdida en Grecia.

Hoy he empezado a leer Grecia, de Irene X. No conocía su anterior trabajo (El sexo de la risa) pero no dudo en comprármelo a la menor ocasión. El libro me llegó hace unos cuatro días pero por circunstancias no había podido tenerlo entre mis manos. El libro venía acompañado de una lámina y de una dedicatoria de la propia autora.
¿Qué es Grecia? Grecia es aquello que te queda cuando te has quedado sin nada. Una peculiar forma de comprender una ciudad casi en ruinas, transformada en una chica que siente lo mismo que tú, pero que a la vez es diferente a todas. Es la pérdida, estar perdida. No es un libro, es el reflejo del alma de la escritora, o así lo veo yo.

Es un gran libro, una gran puerta al mundo de la ficción y de la realidad, de la poesía en prosa y la prosa poética. Es todo lo que algún día me gustaría escribir y por supuesto publicar. Es el tipo de juego de palabras que esconde una verdad, a veces dolorosa, a veces hiriente, que a todos los jóvenes de hoy en día nos gusta leer. Es nuestro martirio, pero nuestra salvación. Y es que todos los caminos llevan a Grecia, y yo no dudo en indicaros que es un buen camino.

lunes, 23 de diciembre de 2013

Comienzo, empiezo, redacto.

Desde que tengo uso de memoria recuerdo a mi padre leyendo un cuento antes de acostarme. Cuando ya tenía algo parecido a brazos y conseguía llegar a mi estantería empecé a cogerlos yo mismo. Daban igual dibujos, títulos o colores, yo sólo veía palabras. Palabras largas, cortas, sinónimos, adjetivos, palabras llenas de significados y palabras que giraban completamente un argumento. Según iba creciendo no iba tirando ninguno de esos almacenes de palabras. Los prestaba, regalaba o simplemente guardaba en el desván, a sabiendas que en algún ataque de nostalgia contaría con la necesidad de sentarme en el suelo a leer, a perderme en los recuerdos. Los estantes cada vez más llenos y cada vez más desordenados, y entre todo ese desorden saltaban de libro en libro piratas, duendes, magos, varitas, y donde podías pasar de García Marquez a Dickens con solo un vistazo a la derecha. Estas historias me han hecho, orgulloso, lo que soy. 
Pero no todo es leer en el arte de las palabras. La otra cara de la moneda es escribir. Una buena manera de que llegue el final del día y querer tener una especie de diario, de querer plasmar tus sueños en algo más estable que la maldita memoria, es escribir. Desde pequeño he tenido la necesidad de inventarme historias, y según he ido creciendo he escrito sobre el tema tan usado pero a la vez tan poco conocido: las emociones. Si las emociones mueven el mundo, las letras son el motor que lo impulsan. Este blog empieza como una caótica manera de expresar mis enfados, mi humor, mi ironía, mi sarcasmo, mis borderías pero también mis llantos, mis consuelos y mis pajas mentales. Espero que sepa compartir la mínima parte de lo que me ocurre. Un saludo blogeros.